Para todos aquellos que no os pudisteis hacer con un ejemplar del número 4 de nuestra revista Go skateboarding mag, aquí os ofrecemos la entrevista que hicimos con Marcos Gomez, todo un peso pesado de la escena de Barcelona y nacional.

Marcos Gómez entrevistado por Miguel Cidraque y Esteban Velarde. fotografía de Gerard Riera.

 
Hola Marcos. Probablemente eres uno de los OG street skaters de Barcelona. ¿Cuantos años llevas ya patinando las calles de la ciudad?
Mis primeros años de patín se quedaron en mi pueblo de las afueras de Barna, pero en cuanto la edad y la curiosidad me lo permitieron cojí el tren y de eso hace ya casi veinte años.


¿Recuerdas como empezó todo?
Ver a un vecino con un patín, conseguir el primero de juguete, ver Thrashin’, conseguir un patín más ancho para bajar cuestas y desde ahí ha sido un no parar.


¿Te fijabas en algún patinador cuando empezabas?
No realmente, por aquel entonces no conocía ningún medio ni vídeos…lo único de patín que había llegado era, como ya he dicho, la película Thrashin’, fuera de eso el patín era una cosa de bajar a la calle con los niños vecinos, con los amiguitos, y hacer el gamberro por las aceras.


¿Tienes los mismos sentimientos cuando coges la tabla que cuando empezaste? Dicen que el verdadero y genuino amor desaparece a los tres años, y después la pasión desaparece y queda solo el cariño.
Los tengo.  Aún siento el hormigueo en los pies cuando llevo unos días sin patinar, aún tengo la misma sensación cuando me doy pata por la calle y me da una especie de escalofrío cuando caigo un truco que no había hecho nunca.  Si el amor es verdadero y genuino no desaparece, ni se transforma en otra cosa, la llama sigue incandescente por siempre.


Sabemos que eres padre y tienes un montón de obligaciones. ¿sacas tiempo para patinar a diario?
Casi a diario.  La verdad es que, bien mirado, es hasta mejor no patinar cada día…no me gusta bajar por rutina, así cada vez que patino lo hago con las ganas de haber estado unos días out…cuesta un poco más pero es más difícil…creo que si el patín me resultara fácil a lo mejor me aburriría…


En todos estos años has tenido unos cuantos esponsors. ¿Desde cuando eres un patinador esponsorizado?
Creo que desde principios de los noventa o así…ahora mismo no puedo concretarlo.

 


¿Cual fue tu primer esponsor y como lo conseguiste?
El primero que se fijó en mí fue la tienda Ikara de Lee (Hun Deok).  Por aquel entonces su tienda llevaba ya mucho tiempo funcionando y tenían gente en el team como Rata y Pabli.  Un buen día Rata me dijo que Lee quería hablar conmigo, me pasé por allí y empezó a hacerme descuentos en el material…fue un tiempo muy guapo.


¿Y después?
mmm…si no recuerdo mal, la cosa siguió de tiendas…Enrique (Lorenzo) tenía una pequeña tienda montada para los colegas y, como por entonces ya patinábamos mucho todos en Turó y Sants me ofreció pillar el material allí junto con Sito y Willy, y así siguió durante un tiempo.  Cuando el patín dio un bajón sólo quedó la opción de patinar con tablas blanks, las famosas minilogo de Powell, empecé a pasar por Free para comprarlas hasta que un día se enrollaron y empezaron con descuentos y terminé trabajando en la tienda y patinando más y más, hasta que conseguí entrar en North Cal Distribution gracias a Luis Matesanz.


Estuviste un tiempo patinando para Santa Cruz como rider europeo. ¿Como es patinar para una marca con tanta historia como esa?
Luis fue un poco el artífice.  Siempre intentó ayudar a sus riders a ir más allá en cuanto a sponsors y enviamos vídeos a las compañías que distribuía.  Un día Santa Cruz nos dijo que adelante con un poco de ayuda directa para mí y el engorile estuvo servido.  Cuando North Cal salió de la circulación y Sport 2002 continuó con la distribución de SC, desde USA propusieron internacionalizar a sus patinadores europeos y el plan fue hacer pro-models.  Aquello fue increíble, una tabla según mis especificaciones, con mi gráfico, y para colmo en la compañía de patín más mítica, la que yo había visto por primera vez en mis primeros VHS…puro engorile.



Después cambiaste a Eina y pasaste muchos años en la marca hasta hace más o menos un año que decidiste embarcares en Feel skateboarding. ¿Porqué ese cambio?
Por aquel tiempo yo compaginaba el patín y el trabajo en Free, y llegó el momento de decidir entre solo patinar o trabajar.  Parece que USA no quiso invertir tanto como pensábamos, así que, como no me gustan las cosas a medias tintas, decidí dirigir mis esfuerzos a potenciar algo más cercano, el patín de aquí, algo con más sentido y que fuera más participativo.  De entre todo lo que se estaba haciendo aquí estuve hablando con varias personas.  Pau (Vilaseca) era ya un viejo conocido desde hacía tiempo y me pareció que su proyecto era algo con un buen sentimiento, cara y ojos.  Hablé en serio con él y le pareció buena idea.  Desde entonces nuestros caminos han seguido a la par.  Hoy por hoy siguen paralelos, ya que decidimos formar Feel Skateboarding para dar más sentido a nuestro patín e involucrar a más gente con las mismas inquietudes.


Cuéntanos de que va Feel.
Feel, como dice Kuko, es sentimiento.  Todos los que estamos detrás de ello lo hemos hecho por las ganas de patinar y de hacer algo diferente y que, en el fondo, nos llene más que lo que veíamos en el patín de aquí.  Patinamos para nosotros mismos, sin dar explicaciones a nadie, hacemos lo que nos da la gana, pagamos nuestras tablas y no nos importa, nos divertimos…eso es lo que hay.

¿Eres el jefe? Web/gráficos/vídeo… está claro que todo no puede ser cosa de un hombre, ¿quién anda tras la conspiración audiovisual? ¿Cómo de importantes son en la compañía?
Algunos de los infeeltrados me llaman CEO (algo así como las siglas en inglés para director general), es nuestra broma interna…es imposible hacer todas las cosas que estamos haciendo si no fuera gracias al trabajazo que todos los implicados llevan a cabo.  Todos los que estamos aportamos nuestras ideas, nuestros conocimientos, nuestras habilidades, nuestro patín, nuestro dinero, nuestras ganas de hacer bien y a nuestra manera.  Todos los que estamos somos importantísimos en el día a día.  Realmente no tenemos ni siquiera un equipo de patinadores, algunos tienen nivel o nombre como para tener su propia tabla, otros son simplemente un chaval que patina en la plaza, pero, lo realmente importante es la convicción por hacer algo diferente y de juntarnos un puñado de amigos para pasar un buen rato y engorilarnos con todo lo que hacemos.


Habeis producido el primer gran vídeo del año. ¿cuanto tiempo os ha llevado?
MONOTEMA «el primer gran video del año»? jajajaja!!!  no me malinterpretes, me río porque suena gracioso, sobretodo para nosotros!!  Claro que estamos muy contentos con ello, en realidad nos pusimos a filmar por filmar, y, cuando ya teníamos algo de material nos dió por ponerlo todo en común y vimos que había tomado forma de una manera natural por lo que decidimos terminarlo en forma de «promo».  Durante los meses (algo así como la duración de un embarazo) que salimos a patinar y filmar nos mantuvimos ocupados y divertidos rulando por ahí en busca de spots y haciendo los clips semanales.  Creo que lo de hacer el video fue más un pretexto para juntarnos más y patinar de engorile más tiempo.


Ahora que ya está estrenado, ¿que proyectos hay para este año con la marca?
Seguir adelante haciendo lo que nos gusta, fabricando más tablas, ni que sea para patinarlas…no engañamos a nadie, está claro que todo esto tiene su parte de negocio, las tablas pueden encontrarse en las tiendas, claro que sí, y todo el mundo al que le guste lo que hacemos puede comprarse una, por supuesto, pero, nuestro pensamiento es seguir haciendo lo que nos gusta, venda o no.  El nuevo catálogo está al caer así como las nuevas tablas.  Nuestro departamento audiovisual ha empezado ahora a maquinar una serie de clips llamada «Infeeltrados» en la que todos tendremos cabida.  Más allá de esto no hay nada establecido…el patín es una cosa del día a día…


¿Por qué ensuciarse? puede que para ti la respuesta sea obvia pero no estaría de más que los más jóvenes (o más perezosos) recibieran un buen sopapo sobre el placer del D.I.Y (háztelo tu mismo)
No sé…de repente ves un espacio vacío y te imaginas poder patinarlo si no fuera más que suelo…compras materiales y en un par de días te pegas una sesión increíble donde antes no había nada…o en tu spot de siempre se te ocurre darle otro aire para hacer que las sesiones diarias sean más amenas…simplemente, a veces no puedo esperar a encontrar algo nuevo que patinar y no me apetece que me lo den hecho en forma de skatepark, prefiero probar el truco más difícil porque cuando lo tienes mola mucho más.

Otra de las cosas que te caracterizan es lo variado y a menudo perdido de los spots qué patinas ¿Cuál es el secreto tras la búsqueda? ¿Por qué nunca es suficiente?
Odio aburrirme patinarlo, odio patinar lo mismo que todo el mundo, odio encontrarme mil personas en un mismo spot.  Me encanta ir más allá, doblar la siguiente esquina a ver lo que hay, patinar algo nuevo, encerar algo que nadie haya encerado…a veces ni siguiera se trata de irse muy lejos, sólo usando la imaginación y viendo las cosas de otra manera, intentando aprovechar lo que hay a tu alrededor puedes estar patinando algo nuevo o algo viejo pero de manera diferente.

A estas alturas muchos de los considerados SNT OG ya no pasan tanto por la plaza como antaño, ¿qué es lo que te mantiene fiel a sus baches y socavones?
Es una sensación de estar como en casa.  Aunque baje a la plaza y no patine me siento a gusto entre los viejos y los nuevos LOCALS, porque todos lo somos sin excepciones.  Y, el día que me da por patinar la plaza, sigo sintiendo el grind de las mesas como si fuera el primer día, los agujeros molestan pero no me inquietan, es como patinar un spot diferente ya que tienes que estar alerta para no pillarlos, nada de conocerte el sitio de pe a pa, no puedes confiarte, como en cualquier otro rincón perdido de las calles.

También has supervisado/aconsejado en las obras y reformas de skateparks del cinturón de la Condal, como la renovación de Sant Feliu. ¿Qué tienes que contarnos sobre la experiencia?
Estuve asesorando en la obra en cuanto a algunas modificaciones y acabados.  Yo me encontré el proyecto hecho y la verdad es que estaba bien.  Eso sí, cuando lidias con gentes de ayuntamientos y constructores te das cuenta de que todo se trata de que el público quede más o menos contento y de que la gente al final saque su tajada…recuerdo dar mi opinión para que cambiaran cosas y volver en la siguiente visita de obra y que hubieran hecho lo que les apeteciera sin reparar en mi consejo…pero bueno, ahí queda el parque, si los locales están contentos yo me doy por satisfecho…por algo está lleno casi siempre.

Tu colección de gorras/gorros/sombreros y demás complementos para la cabeza es más que amplia. ¿Alguno favorito? ¿Cuál es tu «spot» a la hora de aumentar la colección?
Tú lo has dicho, siempre hay que estar alerta en la búsqueda de un nuevo spot…voy por la calle y de repente veo alguna tiendecilla, una sombrerería con solera, un mercadillo…jajajjajaa!!!  La verdad es que hace ya un tiempo que no adquiero nada nuevo…solía traerme una gorra o un beanie de recuerdo de mis viajes, para que, cada vez que me lo ponía acordarme de donde lo conseguí y tener la sensación y los recuerdos del viaje…será porque ya no viajo tanto que ya no tengo nuevos…

Algo que desde siempre me ha sorprendido es tu capacidad para engullir café ¿Cuántos tomas o necesitas al día? ¿Alguna vez has sentido que habías sobrepasado tu dosis?¿Te consideras un adicto?
Los clásicos son el primero de la mañana, el de después de comer y uno a media tarde.  A veces toca uno a media mañana si el sueño ataca, así que hablaríamos de unos cuatro cafés, aunque creo que mi record es cinco, cosa que considero demasiado.  No es un tema de necesidad, aunque confieso que, el día que no tomo café siento un ligero dolor de cabeza que se me pasa cuando asimilo la cafeína del primero…no sé si esto será adicción o mono…luego hay días que no tomo y no me entero…yo que sé, la cosa está en que me gusta el sabor y me encanta sentarme con la familia o los amigos a tomar uno de vez en cuando y charlar de lo que sea.