En 1968 Gibellina, una pequeña ciudad en Sicilia fue destruida por un terremoto. Hoy continua solitaria y en silencio. A tan solo 11 kilómetros de esta ciudad desierta se encuentra Gibellina Nuova. Esta ciudad ha sido diseñada por algunos de los más prominentes artistas y arquitectos de Italia, y es única en toda la región, recordando más a un museo al aire libre que a una ciudad donde la gente vive y trabaja.

Es este lugar el que fue elegido por Mauro Caruso, un patinador nacido en Sicilia para este projecto. Para ello contó con el filmer Ludovic Azémar y la compañía de Felipe Bartolome y Joseph Biais.