arturo_alonso_5050 transferAsí decía una tabla de Consolidated, y cuanta verdad encierra, casi tanta como “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” y otros aforismos similares, el tiempo es un bien escaso, y más aún si lo que queremos es patinar.

Un texto de David García «oso»

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Arturo Alonso nunca deja para mañana los trucos que puede caer hoy. Esta vez 5050 transfer. Foto de Esteban Velarde

 

Todos hemos tenido momentos, días, temporadas en que encontramos mil excusas para no ir a patinar, incluso habiendo quedado en que iríamos. A veces inconscientemente, mirando clips en Youtube, trucos que han grabado al otro lado del planeta o en la plaza del barrio y que por alguna razón, en vez de motivarnos,nos consumen las ganas de salir a la calle a hacer trucos nosotros. Sin darnos cuenta, vamos pasando de un clip a otro, de un blog a otro, o incluso el temido “Una partida rápida a la play y bajo” y cuando queremos darnos cuenta ya es demasiado tarde para ir a ningún lado. Quizás es que tenemos un sofá maligno que nos chupa las fuerzas cuando estamos sentados en él, o usamos nuestra propia versión del principio de conservación de la energía.

Siempre nos estamos quejando, yo el primero, de la falta de tiempo libre para patinar. El trabajo en unos casos o los estudios en otros nos roban horas, preciosas horas, que necesitamos para subirnos en la tabla y tener una sonrisa en la cara. Y cuando, de repente, dejamos de tener esa limitación de horarios pensamos “Voy a patinar a saco, todos los días, a todas horas”. Error. Autoengaño. Sabes que no lo vas a hacer. Sabes que va a haber mil cosas que van a intentar retenerte, hacerte lento a lo largo del día y lo más probable es que acabes procastinando, como ayer y como el día de antes de ayer. Vas a tener que usar más fuerza de voluntad para despegar el culo del sillón y los dedos del teclado o de la pantalla que la que vas a necesitar para darle a esa barra que llevas mirando desde hace dos semanas, dudando si vas a tener suficiente carrerilla o si vas a clavarte.
“Pasa el tiempo sin parar” decían Kausa de Alarma. El tiempo no espera a que nosotros terminemos la partida o veamos solo un video más y bajemos, el tiempo es un cabrón al que por mucho que corramos no vamos a pillar, pero sí que podemos ponernos detrás de él y aprovechar su impulso para hacer las cosas que queremos. Para patinar hoy. Porque ya es otoño y mañana podría llover.
Tempus fugit.